Publicado el 14 de marzo
Cómo usar el biogusano en las plantas de casa
Del lixiviado al humus maduro, sin desperdiciar nada
Cuando el material del lecho deja de parecer resto y se vuelve oscuro, granuloso y huele a tierra de bosque, ya tienes humus maduro. Ese es el momento de separarlo de las lombrices y dejarlo reposar unos días en un recipiente ventilado, a la sombra. El vermicompostador, mientras tanto, produce dos recursos distintos que conviene no mezclar: el lixiviado que gotea hacia la bandeja inferior y el humus sólido que se cosecha cada cierto tiempo.
El lixiviado es un líquido concentrado. Se diluye en agua antes de usarlo y se aplica como riego suave en macetas de interior y jardineras de balcón, sin encharcar el sustrato. El humus, en cambio, se mezcla con tierra en una proporción pequeña para enriquecer macetas y semilleros. Primavera y otoño son las estaciones en las que las plantas crecen y aprovechan mejor estos aportes. Guardar el humus en un recipiente mate, seco y cerrado, lejos de la luz directa, mantiene su actividad biológica durante meses y no ensucia la estética del salón.