Undara
Undara who we are

Correo

Para consultas que necesitan una respuesta escrita, fotos del contenedor o una explicación larga sobre manejo y tiempos de maduración.

info@theundaragroup.com

Respondemos en un plazo de un día laborable.

Teléfono

Si prefieres explicar el caso en voz alta, sobre todo cuando hay dudas de humedad, aireación o volumen de restos semanales.

+54 9 11 2178 0866

Lunes a viernes, de 9 a 17 h. Fuera de ese horario deja un mensaje y te devolvemos la llamada.

Correo postal

Para devoluciones, piezas de repuesto o cualquier envío que necesite una dirección física.

Primero de Mayo, Municipio de San Luis, San Luis, Argentina

Conviene avisar antes por correo para que alguien esté pendiente del paquete.

Si tu duda es sobre olores, proporciones o qué restos entran en el contenedor, quizá ya esté resuelta en las preguntas frecuentes. Y si lo que necesitas es empezar de cero, el siguiente paso natural está en la página de contacto.

De una observación cotidiana a un método doméstico

Undara empezó con una escena repetida en pisos pequeños: la bolsa de restos vegetales crecía durante la semana, se mezclaba con el resto de la basura y acababa en un contenedor común. No había un lugar claro donde dejar pieles, hojas y posos de café sin que aparecieran olores a los dos días. De ahí salió la primera decisión: diseñar un recipiente cerrado, de acabado mate, que pudiera quedarse a la vista en la cocina sin desentonar con el resto del interior.

El primer prototipo

Antes de hablar de bandejas o de humedad, hubo que resolver lo básico: dónde vive el vermicompostador cuando no hay terraza ni patio. Los primeros modelos eran cajas de madera tratada que se probaron durante meses en cocinas reales, con la ventilación justa y una tapa que no dejara escapar el olor. Aprendimos que el tamaño importa menos que la altura: un contenedor demasiado bajo se satura rápido y obliga a vaciarlo antes de que el humus madure.

Separar residuo, humedad y aire

El salto siguiente fue dejar de pensar en un solo recipiente y empezar a pensar en capas. Bandeja superior para los restos frescos, bandeja intermedia donde las lombrices trabajan, bandeja inferior para recoger el lixiviado. Esa separación resolvió dos problemas a la vez: el exceso de agua dejó de ahogar el lecho y el líquido concentrado se pudo aprovechar por separado. También obligó a definir una rutina clara: qué se deposita, cada cuánto se revisa y cómo se corrige la humedad si el material se ve demasiado seco.

El acabado que se queda a la vista

Con el sistema funcionando, quedaba un detalle que muchos usuarios mencionaban: no querían esconder el contenedor en un armario. Ahí entró el trabajo de acabado mate y la paleta de verdes naturales, pensada para convivir con plantas de interior, maderas claras y encimeras de piedra. El objetivo nunca fue que el vermicompostador llamara la atención, sino que pasara desapercibido y que abrirlo cada día fuera un gesto sencillo, sin herramientas ni instalaciones.

Lo que aprendimos de quien ya lo usa

La parte más útil llegó de las personas que llevan meses con el sistema en marcha. Comentaron que trocear los restos antes de enterrarlos reduce la aparición de moscas, que los cítricos en exceso acidifican el lecho y que conviene evitar alimentos cocinados con aceite. También confirmaron que el humus maduro, mezclado en poca cantidad con sustrato, cambia el aspecto de las macetas en una sola temporada. Esas observaciones se incorporaron como recomendaciones de mantenimiento, no como promesas de resultado.

Escríbenos si estás montando tu vermicompostador

Muchas dudas aparecen en las primeras semanas: si el lecho está demasiado húmedo, si los restos se acumulan más rápido de lo que las lombrices los procesan o si el contenedor empieza a oler en un piso pequeño. Cuéntanos qué restos depositas, cada cuánto revisas la humedad y en qué rincón tienes el vermicompostador. Con esos detalles respondemos de forma concreta, sin recetas genéricas.

info@theundaragroup.com

+54 9 11 2178 0866

Primero de Mayo, Municipio de San Luis, San Luis, Argentina

Antes de dar por hecho lo que somos

Vermicompostaje doméstico
Hablamos de un sistema cerrado que vive dentro de casa, en un piso, no de una pila al aire libre en un jardín. Funciona con lombrices y con restos vegetales del día a día.
Biogusano
Es el resultado del proceso, no un producto que vendamos aparte. Aparece cuando el material del lecho madura, y se usa diluido o mezclado con sustrato según el caso.
Restos orgánicos
Nos referimos a cáscaras, hojas, posos de café y sobras vegetales crudas. La carne, el pescado, los lácteos y lo cocinado con aceite quedan fuera: fermentan y desequilibran el sistema.
Mantenimiento
Revisar humedad, airear y alimentar con cierta regularidad forma parte del uso normal. No es un aparato que se enchufe y se olvide; es una rutina breve, pero es una rutina.

Si algo de esto encaja con tu forma de vivir la cocina, puedes leer más sobre nuestro punto de partida en nuestro enfoque.

Uso de cookies