Undara

What We Do

Qué entra y qué no en este método

Restos vegetales crudos

Pieles de fruta y verdura, hojas marchitas, posos de café y bolsitas de té forman la base diaria. Se trocean si son grandes y se entierran ligeramente bajo el lecho para que las lombrices accedan antes y no aparezcan moscas.

Alimentos cocinados, carne y lácteos

Quedan fuera. Fermentan rápido, desprenden olor y desequilibran la humedad del contenedor. Tampoco entran aceites, salsas ni cítricos en cantidad, porque acidifican el medio y frenan la actividad de las lombrices.

Volumen y ritmo real

Un contenedor de interior admite una cantidad pequeña y constante, no una carga grande de golpe. Si un día se acumula más de lo habitual, se reparte a lo largo de la semana o se reserva en un recipiente aparte hasta que el lecho lo absorba.

Humedad, aireación y tiempos

El material debe quedar húmedo como una esponja escurrida, nunca encharcado. Si aparece líquido en la bandeja inferior, se vacía y se ajusta la proporción de restos secos. El humus madura en semanas, no en días, y solo entonces se retira para usar en las plantas.

Qué no promete este sistema

No elimina toda la fracción orgánica de una casa grande ni sustituye a un compostaje de jardín. Su alcance es el de un piso: reducir lo que se tira, obtener abono para macetas y mantener el proceso bajo control sin renunciar a un interior limpio.

Formatos de vermicompostador doméstico

Cada formato parte del mismo principio: un recipiente mate cerrado que cabe en la cocina o el balcón, con tapa, cuerpo ventilado y bandeja de lixiviado. Lo que cambia es el volumen de restos que puede asumir por semana y el tipo de acompañamiento durante las primeras semanas, cuando el sistema todavía se está ajustando.

Si no sabes cuál encaja con tu espacio, en contacto puedes describir tu cocina o balcón y los restos que generas a la semana.

Uso de cookies