Cada formato parte del mismo principio: un recipiente mate cerrado que cabe en la cocina o el balcón, con tapa, cuerpo ventilado y bandeja de lixiviado. Lo que cambia es el volumen de restos que puede asumir por semana y el tipo de acompañamiento durante las primeras semanas, cuando el sistema todavía se está ajustando.
Compacto de encimera
Pensado para una o dos personas que generan pocos restos vegetales al día. El cuerpo bajo se apoya junto a la pared y la bandeja se retira sin desmontar el resto. Funciona bien con pieles de fruta, hojas marchitas y posos de café, siempre troceados y enterrados a poca profundidad.
Incluye guía breve de arranque y control de humedad durante las cuatro primeras semanas.
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Torre de dos bandejas
Para hogares de tres o cuatro personas que cocinan a diario. La segunda bandeja permite trasladar el material ya maduro mientras el ciclo nuevo avanza arriba, sin mezclar humus y restos frescos. Requiere revisar la aireación cada pocos días y equilibrar la parte húmeda con fibra seca.
Acompañamiento de ajuste durante las seis primeras semanas, con revisión de olor y lixiviado.
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Módulo de balcón
Versión algo más ancha, con tapa que cierra mejor en exterior y cuerpo preparado para cambios de temperatura. Adecuada si se acumulan restos de varios días o si se quiere compostar también restos del huerto de macetas. Conviene ubicarla a la sombra y lejos de la lluvia directa.
Incluye pautas de resguardo estacional y de manejo del lixiviado en épocas húmedas.
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